#Tool COMPACTA, soñar con metas gigantes

COMPACTA, soñar con metas gigantes

Cuando nos proponemos una meta, no siempre tiene el poder transformador que nos moviliza a alcanzarla y lograrla. 

Las metas las pensamos, muchas veces, como algo alcanzable, fácil de realizar, de manera de auto-engañarnos de que logramos algo ambicioso. Pero no es así, pensamos con mentalidad pequeña esperando lograr metas grandes.

Pensar con mentalidad pequeña, poco tiene que ver con el dinero con el que contamos. Pensar en pequeño, es pensar sin ser ambiciosos, sin desafiarnos y sin esforzarnos a alcanzar lo "imposible".

Para pensar en grande, Javier Carril en su libro "Zen Coaching", propuso una herramienta que nos permite definir claramente una meta poderosa y transformadora.

Si aspiramos metas pequeñas, no nos sentiremos desafiados al desarrollar las acciones del plan que corresponda. Nos sentiremos que la meta es pobre en cuanto a inspiración. Claramente, nos sentiríamos peor, si es que no tenemos metas.

Lee también SMART, definiendo metas inteligentes.

Para los que estamos pensando en metas grandes, lo haremos soñando en gigante. Si aspiramos metas gigantes, sentiremos que las acciones serán enriquecedoras por la pasión que nos moviliza al realizarlas y alcanzarlas.

Repasemos entonces la herramienta, por sus siglas COMPACTA, donde una vez escrita la meta debemos repasar la misma en estos ocho puntos de reflexión y evaluación:


  1. CONCRETA: La meta debe ser lo más específica y definida en todos sus aspectos, sin espacio a dudas o a interpretaciones diferentes. La meta no debe ser plural sino más bien singular. Esta meta concreta determina un camino para alcanzarla.
  2. OBSERVABLE: La meta debe ser percibida por los sentidos claramente. Debe ser medible, permitiendo comprender y controlar la brecha entre el hoy y la meta, cuanto nos falta o cuanto avanzamos hacia la misma. Preguntas que pueden ayudar son: ¿Qué indicadores ayudarán a entender que se está cerca de la meta? ¿Cuál el cuadro de situación futura cuando cumpla la meta? ¿Qué se percibirá cuando se cumpla la meta? ¿Qué se declarará cuando se haya logrado la meta?
  3. MANTENIMIENTO DE LOS BENEFICIOS PRESENTES: Se debe analizar que alcanzar la meta futura puede impactar en los beneficios presentes en la realidad actual. Puede ser que la meta impacte en los beneficios y ventajas presentes. Es válido realizar un análisis como podrían deteriorarse estos beneficios a medida que las acciones se desarrollen. De acuerdo a las expectativas, del que escribe las metas, se deberá equilibrar entre priorizar y garantizar los beneficios presentes y los futuros.
  4. POSITIVO: Declarar la meta en términos positivos. El lenguaje de negación, usando el “no quiero”, “no”, “dejar de”, no suman positivamente a la meta. Si bien es bueno saber que es lo que no se quiere y no buscamos tener, en la declaración de la meta se debe focalizar en donde se quiere llegar, que es lo que se quiere lograr y no a donde no queremos llegar.
  5. ALCANZABLE: Debe ser alcanzable, es decir, debe ser una realidad no una fantasía. Cuando mencionamos alcanzable es dentro del marco de nuestras posibilidades y no la de otros, focalizado en las acciones que podemos realizar, o negociar o persuadir también en otros, pero siempre desde las acciones propias. Si depende de otras personas o fuerzas externas, ¿cómo puedo tomar como meta propia algo que depende de acciones de los demás? ¿Es realista el objetivo propuesto? ¿Se puede realizar desde la toma de las decisiones propia, o es dependiente de decisiones de otros?
  6. CONTEXTUALIZADO: Definir el contexto de acción del emprendimiento, el contexto donde la meta innovará y generará un cambio. El contexto puede ser personal, social, profesional, un segmento del mercado, una industria, etc. Permite limitar el alcance de las acciones focalizadas al contexto o segmento en cuestión.
  7. TIEMPO: La meta debe tener un plazo de cumplimiento. Si no se determina una fecha de finalización, mejor aún un plan de acción con fechas e hitos importantes, no es posible alinear y lograr un compromiso de acción. Una fecha final con fechas intermedias alineadas a los indicadores observables de la meta, permiten controlar y verificar desvíos de cumplimiento.
  8. AMBICIOSO: No existe pasión aplicada a acciones en base a una meta no represente un desafío. Algo no desafiante y alcanzable sin esfuerzo hará que produzca aburrimiento y desinterés, no será entonces inspirador. La meta debe ser desafiante, con sentido de grandeza y voluntad superadora.




Si necesitas aprender esta herramienta de innovación para tu desarrollo o el de tus equipos, o alguna de las publicadas. Contáctame

Realice su consulta a través de este formulario.
---

---


Fuentes de referencia:

  • Javier Carril (2013), “Zen Coaching”, Soñar con metas gigantes. Madrid: Diaz de Santos (pg. 57 a 68).
  • Tool Oscar Schmitz (2020), "SMART, definiendo metas inteligentes", https://tool.oscarschmitz.com/2021/03/smart-definiendo-metas-inteligentes.html (Consultado 22/03/2021)

No hay comentarios.

Imágenes del tema de Petrovich9. Con tecnología de Blogger.